I Reyes 19
“Todo marchaba bien, todas las noticias eran buenas, las emociones de felicidad estaban en lo máximo, la expectativa de lo que se esperaba era bien alta. Dios había hecho grandes obras, se esperaba que todo continuara así. Pero no sucedió así, y esto llevó a que aquel hombre una vez valiente, decidido y dependiente de Dios es paralizado por el miedo y la confusión.
Nos preguntamos ¿qué pasó?, ¿cómo puede una persona caer en tal estado depresivo?, ¿qué circunstancias lo llevaron a esto?”
Escuchó la fuente equivocada
Uno de los cambios que vemos en Elías fue que comenzó a oír las amenazas y reportes negativos de sus enemigos, en 1 Reyes 19:1-3 vemos a Jezabel diciéndole que lo mandaría a matar.
Pero esperábamos que el hombre que se enfrentó a 800 falsos profetas no le temiera a una mujer, pero no fue así.
Como resultado temió y salió huyendo. Y esto siempre pasará a los que oyen la fuente equivocada. Tenemos que oír a Dios, su palabra y no hacer decisiones en medio de la confusión.
Deseó morir
Nos dice la Biblia así:
1 Reyes 19:3-4 NVI
Elías se asustó y huyó para ponerse a salvo. Cuando llegó a Berseba de Judá, dejó allí a su criado y caminó todo un día por el desierto. Llegó adonde había un arbusto, y se sentó a su sombra con ganas de morirse. «¡Estoy harto, Señor! —protestó—. Quítame la vida, pues no soy mejor que mis antepasados.»
¿Cuáles fueron las causas de este estado de ánimo?
- Quizás su expectativa de que la nación se volviera a Dios
- ¿Por qué Dios permitió que el mal no se acabara?
- Confusión
La medicina de Dios
Elías miró a su alrededor, y vio a su cabecera un panecillo cocido sobre carbones calientes, y un jarro de agua. Comió y bebió, y volvió a acostarse. 1 Reyes 19:6







